jueves, 25 de septiembre de 2008

LUTO EN EL CINE ESPAÑOL.


Afortunadamente no posteaba sobre muertos hace tiempo, pero éste es obligatorio. Pedro Masó ha fallecido a los 81 años dejando tras de si una carrera y una vida dedicada al 100% al cine. Productor, director, guionista, ... Seguramente me dejo algo en el tintero. La televisión también tiene que agradecerle la creación de varias series que ya son historia del medio.
Menospreciado durante toda su carrera por académicos (en 2006 se le concedió el goya honorífico a toda su carrera) y críticos, del guionista de la genial "Atraco a las tres" me quedo con este frase: "Hoy todo se intelectualiza y así se escapa la naturalidad, cuando la vida es lo cotidiano sin más. Viven de espaldas al público, no les preocupa ofrecer algo que agarre al espectador".
No somos nadie.








martes, 23 de septiembre de 2008

CULTURA CON MAYÚSCULAS.

Seguimos con intelectuales. Esta mañana leía en el blog de Álvaro Pons un post comentando que "Revista de Occidente" (si, esa "Revista de Occidente") publica una artículo de Marcello Serra en su número de septiembre sobre el Batman de Frank Miller. La repanocha. A ver si va ser verdad que las mentes pensantes de este país se empiezan a creer que, después de cien años, el tebeo es ya un medio adulto.

La verdad es que la retahila de adaptaciones al cine no está ayudando mucho, sino más bien al contrario (véase "Wanted"). Por cierto, a ver si alguien le explica a Frank que haría mejor en dedicarse a lo suyo y dejar lo del cine para el que sepa (menudo aspecto horroroso tiene su adaptación de "The Spirit" de Eisner). En fin, seguro que cuando todo Dios lea cómics écharemos de menos los buenos y frikis viejos tiempos. Espíritu de contradicción que tenemos, oyes.

jueves, 18 de septiembre de 2008

CINE PARA MENTES INTELECTUALMENTE SUPERIORES.



"Tiro en la cabeza". Si señor, que aprenda la gente a hacer un buen trailer.

El rey de los gafapastas ataca de nuevo. ¿Experimento visual? ¿Videoarte? ¿Tomadura de pelo supina? Amigo Jaime, después de ver "La Soledad" me prometí a mí mismo que nunca jamás volvería a despotricar de Kiarostami.

Tengo sueño...

jueves, 11 de septiembre de 2008

MÁS VERANO PSICOTRÓNICO.

Continúo mi repaso a las cosas que he videado en mis vacas con dos películas inclasificables:

La primera es "Oro Maldito", un eurowestern del año 67 coproducido entre España e Italia, dirigido por el singular Giulio Questi ("La muerte ha puesto un huevo"). Una historia de venganzas, balas de oro y resurrecciones, aderezada con varias escenas absolutamente brutales. Puestos a definiciones absurdas, se podría describir como un híbrido entre Linch, Craven y Leone. Ah!, también salen cow-boys gays.

Escena hard: el maloso muriendo abrasado por el oro derretido.







Que me quemorllll!!








Y para redondear el post un clásico de las cutre-artes-marciales, nada más y nada menos que la mítica "El luchador manco", dirigida y protagonizada por Yu Wang (él se lo guisa y él se lo come). En la típica de escuelas enfrentadas, el prota pierde una mano (en una escena igual de delirante que las restantes de la película) y un anciano maestro le enseña una técnica que lo convierte en una máquina de luchar. Atención a los rivales contratados por el malvado enemigo de nuestro héroe: un fakir hindú que hace el pino, un japonés con colmillos, unos monjes tibetanos que se hinflan, dos muai-thais más feos que picio y un bestia (a secas).

Escena inenarrable: el bueno caminando con tan sólo dos dedos boca abajo y a cámara rápida.







Y esta es la mano güena.







¡VIVA EL CINE DE DERRIBO!

viernes, 5 de septiembre de 2008

LOS CONSEJOS DE MARLO.

Hay que decirlo más.



¿QUÉ PASA? Hoy no tenía ganas de escribir.

lunes, 1 de septiembre de 2008

RENDERIZADOS ZEMECKIS S.A.


Anda el cine de animación revuelto con esto del 3D o CGI, en un momento en que las dos dimensiones parecen haber pasado a mejor vida (el anime japonés va por libre). Lo digo porqué el otro día estuve viendo "Beowulf" y al terminarla me quedé con una extraña sensación. Me explico. Al señor Robert Zemeckis, que me parece un director con oficio (me encanta la saga de "Regreso al Futuro"), le ha dado ahora por experimentar con el cine de ¿dibujos animados? Con franqueza, no se si es la denominación adecuada para sus últimas aventuras cinematográficas.
En la familiar "Polar Express", ya puso un piedrecita con el protagonismo de un Tom Hanks disimulado bajo las mallas de un programa informático. La susudicha no era nada del otro mundo pero el director de "¿Quien engañó a Roger Rabitt?" se quedó con el gusanillo, así que en su siguiente proyecto decidió que iba a echar el resto y en su, hasta ahora, último film ha capturado los movimientos de un montón de actores conocidos, los ha transformado en criaturas animadas y ha concebido una historia épica de aspecto fotorrealista. El resultado, que ya había tenido precedentes como "Final Fantasy" pero con menos pretensiones, no puede por menos que considerarse, como decía antes, raro . Porqué al margen de la historia, basada en un poema épico anónimo anglosajón (que no he leído), que narra con la solvencia justa una historia de héroes y monstruos que ha servido de base a diferentes novelas de fantasía heroica (y un par de películas del mismo título con actores), cabe preguntarse la necesidad de un formato que pretende calcar la realidad como fin en sí mismo.
Creo sinceramente que los adelantos técnicos que empresas como Pixar o Dreamworks vienen realizando en el campo de la animación deben estar al servicio de una historia y no al contrario. La película que nos ocupa parece no tener en cuenta esta premisa y se limita a intentar enseñarnos lo bien que quedan los juegos de luces y las texturas, o la naturalidad de los movimientos de unos personajes que para colmo, en ocasiones, parecen de cartón-piedra.
Un despropósito de presupuesto desmesurado en definitiva, que se queda a mitad de camino de todo y que no funciona ni como el experimento que pretende ser ni como film de aventuras al uso, con el agravante de que además desdibuja absolutamente las interpretaciones en las pocas escenas dramáticas que contiene.
Menos mal que por lo menos su visionado me ha resultado "virtualmente" gratis.



lunes, 25 de agosto de 2008

BYE BYE ISAAC HAYES.

El pasado 10 de agosto fallecía el creador de grandes clásicos de la música negra de los 70 como "Soul Man" o "I had a dream", aunque siempre se le asociará con el sonido de un subgénero cinematográfico, la "Blaxplotation". Precisamente fue por la película fundacional de dicho subgénero, "Shaft", por la que obtuvo el óscar a la mejor canción en 1971. D.E.P.







viernes, 22 de agosto de 2008

PORNOGRAFÍA VS. ARTE.


Leo en el diario "Levante" que van a pasar en la "Filmoteca d´Estiu" la película "Querelle", del director alemán R.W. Fassbinder. Lo curioso, según el artículo, es que este film se estrenó en Valencia (que es la ciudad donde vivo por si hay algún despistado) en una sala X. A continuación hace referencia a que el resto de grandes obras de Fassbinder se presentaron en su día en salas de Arte y Ensayo, incluso con cierto éxito de público. Conclusión: ¿se restringió "Querelle" al circuito marginal de las salas para pajilleros por su alto contenido sexual (homosexual para más señas)? Probablemente. Y he aquí la cuestión que genera el debate.
Parece que cualquier representación explícita (o semiexplícita) de las relaciones sexuales conlleva inmediatamente la reacción negativa de crítica y público. De este modo, aquellos artistas cuyas manifestaciones incluyen dichos elementos, provocan en general airadas reacciones en contra.Pero no por su calidad como creadores, sino por atreverse a enseñarnos algo tan esencial en el comportamiento humano como es el sexo. Evidentemente, no toda la pornografía es Arte, pero el prejuzgar con la despectiva expresión "ésto es pornografía", aunque sea la respuesta más fácil, quizás sea también la menos reflexiva. Y es que si las obras de artistas como Koons o Mapplethorpe (donde la genitalidad está presente) aún provocan comentarios despectivos, eso significa que aún hay un largo camino por recorrer.
Que en este país llevamos 40 años de retraso respecto al resto de Europa es un hecho en el que parece que todos estamos de acuerdo. Pero que después de 30 de democracia aún arrastremos traumas de la educación nacional-católica no parece tan claro. Y no es por quitar responsabilidad a la conservadora influencia que sigue ejerciendo la Iglesia oficial en todos los ámbitos, pero ya va siendo hora de que el personal (y ya me estoy refiriendo a los que se dedican profesionalmente a descalificar el esfuerzo de mucha gente) abra los ojos de una vez y vea. Porqué quizás estén todos equivocados, y puede que "El diablo en Miss Jones" sea tan respetable en tanto obra de Arte que "Ciudadano Kane", pero además con la ventaja de que su visionado puede ayudarnos en la liberadora tarea de provocarnos un buen orgasmo.
En este orden de cosas, y a mi entender, hay que caminar con paso lento pero firme hacia la desmitificación y la normalización. Es decir, que la imagen sexual deje de ser transgresión y pueda pasar a convertirse per se en objeto de belleza. Ese paso previo sería el preludio, sin duda, a la necesaria y progresiva extirpación de nuestro inconsciente colectivo de ese nefasto y castrador concepto judeocristiano llamado pecado.
Hay, sin embargo, otra rama del árbol llamado pornografía que también provoca controversia: La violencia. Asociada indisolublemente al mismo concepto, es públicamente aceptada de modo mayoritario por todos los medios, pero en especial por los audiovisuales (cine y televisión). Paradojicamente, y al contrario que el sexo, su significado último tiene más que ver con el fin de nuestras vidas que con el principio (aunque al fin y a la postre Eros y Tánatos forman parte del mismo ciclo natural). El hecho de que su representación pueda ser considerada Arte o no ya sería tema para otro post.




miércoles, 20 de agosto de 2008

VERANO PSICOTRÓNICO.

Definitivamente de vuelta a la rutina y a los madrugones (hay que ganarse el pan). Y el veranito me ha cundido cinefágicamente hablando. Pelis de artes marciales, explotations italianas de zombies o robotitos entrañables animados han ayudado a sobrellevar los calores estivales (y algún que otro chapuzón, por supuesto). De "Wall-E" ya hablé en mi post anterior, así que no voy a repetirme. Sin embargo, no me resisto a comentar algunas delicias setenteras que nunca nombrarían en "Cahiers du Cinema".

La primera perla es una descarada copia de los muertos vivientes de Romero (de hecho uno de sus títulos fue "Zombi 2"), perpetrada en 1979 por el genio del spaghetti-mal rollo, Don Lucio Fulci. Estrenada en nuestras salas como "Nueva York bajo el terror de los zombies", la verdad es que de la ciudad de los rascacielos se ve bien poco, pues la acción transcurre casi exclusivamente en una isla del Caribe. Buenos efectos especiales, en la línea de todos los films del creador de "El Más Allá", con unos zombies de origen Woodoo que harán las delicias de los aficionados a los higadillos. Buen ritmo, actuaciones aceptables y atmósferas malsanas con buenas dosis de gore. Una auténtica gozada para ver, preferentemente, bajo los efectos de algún psicotrópico.
Escena bizarra: el combate bajo el agua entre un tiburón y un zombi.





Uiiisss!





Continuamos con una chulada de la factoría "Shaw Brothers". El clásico "Heroes of the Est" se tradujo aquí con el impagable título de "El paraíso del Kung-Fu-shaolin contra ninja" (y a mí que me recuerda al nombre de una pollería). Dirigida por Chia-Liang Liu, un habitual en las producciones Shaw, la película nos ofrece un catálogo de coreografías cuyo mayor aliciente, aparte de las habilidades de su protagonista Gordon Liu, es el enfrentamiento a causa de un malentendido, entre las diferentes artes marciales chinas y japonesas (y anda que no hay). Imprescindible para los aficionados al género.
Escena cachonda: el prota intentando aprender la técnica del mono borracho sobre la marcha.




Sígueme si puedes. Hip!





Hala. Otro día cuento algo sobre la colección pelis de Sonny Chiba (que "cool" que es el jodío. No me extraña que Tarantino esté flipado con este japo con cara de mala leche) que me estoy metiendo entre pecho y espalda, porqué no tiene desperdicio.

viernes, 8 de agosto de 2008

EL FUTURO DE PIXAR.


Parece que fue ayer cuando Pixar, la apuesta de Disney por la animación en 3D, nos sorprendía a todos con esa joya en forma de juguete llamada "Toy Story" y nos empezaba a mostrar las posibilidades técnicas y artísticas de los programas de animación por ordenador. Más de una década después, la compañía de John Lassiter, ya convertida en productora con entidad propia, no sólo sigue a la cabeza en la innovación y perfeccionamiento de esta técnica, sino que ha convertido por primera vez el cine de dibujos animados (con permiso de Miyazaki) en algo más que entretenimiento para niños.
Porqué con "Wall-E", Andrew Stanton nos muestra que se puede hacer cine con mayúsculas sin personajes reales. Es más, sin personajes reales ni humanos. Y si "Los Increibles" o la maravillosa "Ratatouille" parecían escollos insalvables en el creciente nivel de complejidad y calidad argumental de la compañía, la historia de amor del pequeño robot basurero significa otro salto al vacío en su nivel de creatividad. Ésto es cine adulto disfrazado de blockbuster, es cine que hace reflexionar, emocionarse y salir de la sala con una sonrisa de oreja a oreja. Es cine mudo (¡que primeros 35 minutos!), ciencia ficción, comedia. Y es cine político (no me extraña que los conservadores yanquis se hayan echado las manos a la cabeza) de altos vuelos. Cierto que la segunda parte de la historia pierde un poco de fuelle (curiosamente a partir del momento en que aparecen personas en la trama) pero desde luego deja el listón muy alto, no sólo para productos similares de la competencia (Dreamworks) sino para el medio cinematográfico en general.
Id a verla como debe ser, a una sala de cine y disfrutad, si los niños de la fila de al lado os lo permiten, del "cine del futuro".

Por cierto, las vacaciones bien, gracias.