miércoles, 21 de mayo de 2008

ADIÓS AL ÁNGEL DE BARBARELLA.


Ha fallecido a la edad de 70 años el actor John Pillip-Law. Destacado actor de un buen número de films adscritos al fantastique, será recordado sobre todo por su interpretación de Pygar, el ángel de la "Barbarella" de Vadim. Sus papeles en "El viaje fantástico de Simbad", "Diabolik" o "El barón rojo", entre otras, le convirtieron en cult-actor a ojos de los aficionados al cine de género. Los últimos años de su vida los pasó deambulando entre films de serie B y Z, siendo su último personaje con cierta repercusión el Tarzán que protagonizó junto a Bo Dereck, en la anodina adaptación que dirigió John Dereck en 1981.

Buen viaje.




lunes, 12 de mayo de 2008

ALAN MOORE Y EL SEXO.



Terminadita de leer, y calentita aún en mi memoria, la primera entrega de lo último del guionista más barbudo del mundo del cómic. No suelo hacer posts sobre obras incompletas, pero con Lost Girls no he podido resistirme y voy a hacer una excepción. Y es que este señor, acompañado en esta ocasión con la que ahora es su esposa al dibujo (una inspiradísima Melinda Gebbie), ha vuelto a conseguir dar una vuelta de tuerca al enésimo género al que se enfrenta. Y mira que, en esta ocasión, estamos hablando de pornografía. Sí, nada de erotismo ni de sexo sugerido. Pura pornografía con sus pollas, sus coños y sus fluidos.
En este orden de cosas, coges a tres personajes esenciales de la historia de la literatura infantil, subviertes su esencia convirtiéndolos en símbolos de las tres edades (juventud, madurez y vejez) en su camino de autodescubrimiento sexual, y, a través del relato de sus sueños y experiencias merced al nexo de unión entre la fantasía y el placer como elementos liberadores, los conviertes en protagonistas de una historia que muchos tacharían de "mierda pedófila". Bueno, es una interpretación bastante plana del asunto, considerando que Internet está lleno de sexo ilícito gratis y real. Sólo tienes que hurgar un poco en las múltiples capas de este primer tomo para descubrir que estás ante una auténtica obra de arte de una complejidad tal que, al igual que ocurría con obras como "Watchmen" o "From Hell", necesita de varias lecturas para descubrir el nivel de detalle que la convierte en literatura (que me perdonen los puristas) de alto nivel.
En cuanto al apartado gráfico, está a la altura de las expectativas. El dibujo minucioso, de estilo cercano al realismo de Melinda Gebbie, se adapta perfectamente a las intenciones y la exigencia del escritor de Northampton. Cada viñeta, cada página, incluso cada capítulo, se puede observar como unidad independiente o como un todo según convenga a la exhaustiva planificación de Moore (10 años dan para ser bastante exhaustivo), pero siempre teniendo en cuenta que al final forman parte de una entidad unitaria llamada historia.
Espero pues con impaciencia la conclusión de estas "chicas perdidas", que mucho me temo, hagan que el señor Alan Moore vuelva, de nuevo, a sentar cátedra dentro del mundillo del 9º Arte. Mientras tanto, me contentaré con soñar con las lascivas aventuras de Alicia, Wendy y Dorothy.


jueves, 8 de mayo de 2008

CRÉDITOS MAÑANEROS.

He vuelto. Sí, la verdad es que ando un poco liado ultimamente y, es por ello, que tengo un poco abandonado mi "caro diario". En fins, que después del rollete cultureta de mi último post, pues ahí va uno de los motivos por los que estoy enganchado a la que, probablemente, sea una de las mejores series norteamericanas actualmente en emisión. Ésto son unos títulos de crédito y lo demás son tonterías (claro, que si uno no ha visto la serie, se pierde la mitad del sentido).

martes, 22 de abril de 2008

A SUS ETÉREAS DEIDADES.

Vibran en el Aire alas de piedra,
confusas gárgolas que en su seno anidan
a hijos de un dolor eterno llenos.

Arden en el Mar fuegos sin luz,
que espurios dioses en su fondo anhelan
transidos de amor y en horror envueltos.

Vuelan bajo Tierra estúpidos diablos
y en su ciega búsqueda de calor y Gloria,
buscan en sí mismos lo extraño y lo abyecto.

Ilícitos afanes esperan sin dueño,
pues vástagos oscuros sueñan ser
Aire, Agua,Tierra y Fuego, al tiempo.


A Mariló.

lunes, 7 de abril de 2008

¡MUERE "EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO"!


Otra vieja gloria que se va. Al margen de sus ideas políticas, merece un recordatorio aunque sólo sea por haber protagonizado lo de arriba...

jueves, 27 de marzo de 2008

¡JODER, VAYA INICIO DE AÑO!


Una estrella menos en el firmamento. Bye.

miércoles, 26 de marzo de 2008

¡ESPAÑA ANTES ERA MÁS MEJOR...!

Youtubeando por ahí me he encontrado "la película de artes marciales definitiva":



LA HOSTIA. Impagables esos yonquis. Y que título, "Veredicto Implacable". Definitivamente voy a colocar a Mariano Ozores (of course, director de éllo) en mi altar de genios del cine español. Por cierto, el "flin" es inencontrable.

Hablando de genios, descanse en paz Rafael Azcona.

martes, 4 de marzo de 2008

ALREDEDOR DE "SOY LEYENDA".


Aprovecho que vuelve a estar de actualidad gracias a la adaptación cinematográfica protagonizada por Will Smith (que aún no he visto, por cierto), para reivindicar el status de obra maestra que le corresponde por derecho propio a la obra de Richard Matheson. Justamente reconocido como uno de los autores de literatura fantástica más influyentes del siglo XX, su peso como clásico indiscutible ya estaría sobradamente justificado por libros como "El hombre menguante" (que dio lugar al maravilloso film de Jack Arnold), "La casa infernal" o "El último escalón". Fue además autor de innumerables guiones de cine o televisión que le hicieron popular en los años 60 y 70, entre ellos el de "El Diablo sobre ruedas", de Spielberg. Sin embargo, en mi opinión, la novela "Soy Leyenda" publicada en 1954, convirtió al autor de Brooklyn en algo más que un buen escritor de encargo.
Obra fundacional del subgénero Zombie moderno (George A. Romero se inspiró directamente en ella para crear su ópera prima), es la historia del último superviviente de una pandemia a escala mundial que convierte a todo la población en una suerte de bebedores de sangre. Su reformulación absoluta del mito vampírico pasa por la destrucción sistemática de todos sus estilemas (su origen religioso, los ajos, las estacas de madera o la luz del sol como elementos disuasorios o directamente mortales...), a través de una explicación racional y científica del mismo. La peripecia de Robert Neville se nos presenta (del mismo modo que en otras muchas creaciones afines a la ficción sobrenatural o de anticipación) más como acertada metáfora y precisa reflexión sobre el ser humano y sus contradicciones morales, que como el típico relato pulp de aventuras. El miedo a lo diferente, la intolerancia, la incomunicación (y la necesidad de compañía), el gregarismo (con sus pros y sus contras) o la violencia inherente a nuestra especie, son temas que gravitan en todo momento a lo largo de este "survival-horror" elevado a la categoría de arte. Inmediatamente nos sentimos identificados con un protagonista que pasa por practicamente todos los estados de ánimo posibles, de la depresión y el autodesprecio a un optimismo que roza la locura. Por eso, cuando llegamos al final, y Matheson nos golpea de forma inmisericorde con uno de los desenlaces más tristes de la historia de la literatura, lo sentimos realmente como una agresión directa. Es entonces cuando descubrimos que, en el fondo, todos somos al tiempo un poco Neville y un poco vampiros. Y eso es, precisamente, lo que en realidad nos da más miedo.

jueves, 21 de febrero de 2008

OBITUARIO.

Comenzamos el año con los dos desgraciados fallecimientos, durante este mes de febrero, de Alain Robbe-Grillet y Carlos Aured. Probablemente no aparezcan en la sección cultural de ningún Telediario nacional, dada su escasa popularidad, pero creo que al menos merecen una pequeña reseña por su peculiaridad (cada uno en su estilo) como cineastas.

En el caso del primero, su condición de fundador del movimiento literario denominado "Nouveau Roman", lo elevó en los 50 prematuramente a los altares de la intelectualidad francesa. Guionista de Alain Resnais en "El año pasado en Marienbad", sus constantes estilísticas continuarían, a lo largo de toda su filmografía, definiéndolo como un auténtico francotirador cultural alejado de cualquier concesión a la comercialidad. En sus incursiones como director en films como "La bella cautiva" o "Deslizamientos progresivos de placer" se nos descubrió como un fascinado observador de los objetos como protagonistas en sí mismos de la narración. Partidario del objetivismo en el arte, nos lega una mirada cercana al surrealismo donde los mencionados objetos parecen estar rodeados siempre de seres humanos (sobre todo mujeres con poca ropa) indecisos y desorientados. Descanse en el Limbo de los Artistas Franceses Raros.

Respecto a Carlos Aured, era el prototipo de artesano entregado en cuerpo y alma al cine popular. Se especializó sobre todo en producciones de terror, algunas de las cuales forman ya parte de la iconografía del miedo patria. Sus inicios como ayudante de dirección de Berlanga y posteriormente de Leon Klimovsky ("La noche de Walpurgis") le abrieron el camino a diferentes colaboraciones con nuestro Lon Chaney nacional, Paul Naschy. "La venganza de la momia", "El retorno de Walpurgis" o "El espanto surge de la tumba" se convirtieron en éxitos de cine de barrio en los primeros 70 y en objeto de culto a partir de la explosión del movimiento fanzinero en los 80. Su paso por el cine de destape e incluso por el porno, con la famosa "El fontanero, su mujer y otras cosas de meter", no hicieron sino confirmar que era un auténtico todo terreno capaz de adaptarse a los tiempos sin ningún problema. Su última producción, "La gaviota", protagonizada y terminada de dirigir debido a su fallecimiento por su amigo Naschy, es la prueba de que, a sus 75 años, seguía interesado en entretener con su cine a las nuevas generaciones.