viernes, 23 de noviembre de 2007

10 RARAS

Confieso que no soy muy dado al tema de las listas (mi amigo Carlos de "La Recopilación" es el number one), pero hace poco en una página de cine me encontré con una dedicada a "películas raras" que era, como poco, curiosa. Así pues, y en un alarde de originalidad (ya sabéis que en la Red esta palabra está cotizadísima), he decidido hacer mi propio Top Ten, aprovechando toda esa mierda almacenada en mi cabeza a la que aludo en el titulo del blog.

Ahí van mis 10 en orden decreciente:

10- "2001. Una odisea del espacio" (Stanley Kubrick).

La vida, el tiempo, la muerte, los "colorines" del final.



9- "Brazil" (Terry Gilliam).

Orwell, distopías y Ministerio de Información.



8- "Picnic en Hanging Rock" (Peter Weir).

Sexualidad reprimida, horror sugerido.



7- "El más allá" (Lucio Fulci).

Lovecraft, zombies y confusión.



6- "Pink Flamingos" (John Waters).

Divine haciendo de las suyas.



5- "Visitor Q" (Takeshi Miike).

Incesto, asesinato, prostitución... en familia.



4- "Pi" (Darren Aranofsky).

La Cábala+matemáticas+conspiranoya= 3,1416...



3- "Santa Sangre" (Alejandro Jodorowsky).

El hombre sin brazos del circo se une al movimiento "Pánico".



2- "El almuerzo desnudo" (David Cronenberg).

Bichos y fluidos, la novela de William S. Bourroughs.



1- "Eraserhead" (David Lynch).

El rey de los raros. Perturbadora, indescriptible.
























martes, 20 de noviembre de 2007

PASITO A PASITO.


And the !! goes to... Max, por "Bardin El Superrealista". Felicidades al flamante primer Premio Nacional de Cómic.


miércoles, 14 de noviembre de 2007

LIBERTAD DE EXPRESIÓN!...¿LO CUALO?

Hala. Ya está. 3000 € de multa a cada uno, a Fontdevila y Torres, porqué lo digo yo que soy juez y porqué a mi me parece que sus dibujitos son ofensivos e "injuriosos". Así que ya sabéis, cuidadín con sobre qué hacéis chistes a partir de ahora.
Por cierto, propongo poner la portada en cuestión, cuantas más veces mejor en todos los medios posibles, sólo para molestar. A ver si se enteran de que eso de secuestrar publicaciones en plena era de internet es una gilipollez supina.
TODOS CON "EL JUEVES".










lunes, 5 de noviembre de 2007

EXTRATERRESTRES EN LA U.P.V.


Seis razones para no perderse la exposición "H.R.Giger: escultura, gráfica y diseño":

1ª Porqué Giger es uno de los grandes visionarios del arte fantástico de las cuatro últimas décadas.
2ª Porqué es la primera (¿y quizá la última?) vez que podemos disfrutar de su obra en España.
3ª Porqué la muestra es una reivindicación en toda regla de un artista polifacético y único, permanentemente ninguneado por los circuitos oficiales del arte.
4ª Porqué es el creador de la criatura de "Alien" (se puede disfrutar del original de la cabeza de Carlo Rambaldi), ya convertida en icono atemporal del cine de terror.
5ª Porqué el Comisariado de las exposición, Carlos Arenas y Carlos Plasencia, ha realizado una labor primorosa (sólo hay que ver el excelente catálogo) que merece el mayor de los éxitos.
6ª Porqué mola un güevo y parte del otro.

Su extraño mundo de seres "biomecanoides", sexo y muerte estará hasta el 5 de diciembre en la sala de exposiciones del Vicerectorado de Cultura de la Universidad Politécnica de Valencia.

jueves, 4 de octubre de 2007

SEGURO QUE LA CAGAN...


La fiebre de adaptaciones de otros medios al cine, sobre todo procedentes de la historieta y los videojuegos, parece querer extenderse también al mundo del "manga" y el "anime". El turno es ahora para la serie de megaculto "Dragon Ball" de Akira Toriyama (a la vez inspirada en los cómics del mismo autor), sobre la que planea una posible adaptación en imagen real desde hace unos años. Y parece que esta vez la cosa va en serio según la web www.chud.com, porqué ya hay director y guionista (James Wong se llama el susudicho, perpetrador entre otras lindezas de "El Único" y "Destino final"), y que la cosa va de un Goku adolescente-carne de Instituto (evidentamente se van a inspirar en la aventuras de la segunda de las series, que llevaba añadida al final la letra "Z"), repartiendo hostias y bolazos de energía junto a la mayoría de los secundarios más conocidos: Bulma, maestro Tortuga, Piccolo, etc.
Superproducción habemus, y miedito me da. Si es que no nos van a dejar ni un sólo mito popular en pie.

jueves, 13 de septiembre de 2007

TARANTINADAS.

Fresco aún en mi mollera el recuerdo de la irregular "Grindhouse: Death Proof", me quedo con uno de los diálogos absolutamente irrelevantes para la trama de la película (y en esta ocasión bastante menos interesantes y absurdos, en general, que en sus demás producciones) que suele introducir el amigo Quentin sin venir a cuento. Me refiero a la conversación en el bar de carretera sobre el film de Richard C. Serafian "Vanishing Point" (en el doblaje en castellano se menciona como "Punto Límite: Cero", su título de estreno en España), y en el que el director ha confesado sin disimulo inspirarse directamente.
Confieso que me picó el gusanillo, pues tenía un recuerdo vago del visionado de esta cult-movie del año 71. Así que, mula mediante, me dispongo a revisar la susodicha y ,¡sorpresa!, descubro que es una de esas pelis de coches de serie B que proliferaron en los setenta pero con un punto transgresor (ingénuamente transgresor) y ácrata un poco por encima de similares productos de la época. Y las persecuciones de supercoches americanos son cojonudas. Una vez más las filias de Tarantino se convierten en las mías y alucino con las correrías del Kowalski y su "Dodge Challenger" (el mismo modelo aparece en "Death Proof"), y una oleada de nostalgia tontorrona me asalta, otra vez. Debe ser la edad.
Por cierto, el trailer es la hostia:

viernes, 7 de septiembre de 2007

PRÓXIMAMENTE EN LAS MEJORES SALAS...

Probablemente, el "estreno" del año.

martes, 21 de agosto de 2007

FESTÍN.




Ciudad.
Agosto.
39,5º C.
Las calles aullan
con rabia inflamada.
Ardor.
Hambre.
Piernas escabulléndose
entre los parachoques.
Miles de klaxxons
llamándose entre sí,
reclamándose, necesitándose.
Ocurre.
Gritos elevándose al cielo ponzoñoso,
como mercurio.
Huesos, cartílagos, músculos.
Asfalto relleno con vida.
Metal glotón manchado de rojo.
Saciedad.
Espero.
Ya ruge la escalera.
Silencio y digestión.
Ciudad.
Agosto.
39,5 º C.


lunes, 6 de agosto de 2007

LECTURAS DE VERANO: "TODO PARACUELLOS".



Releo por estas fechas, aprovechando la edición integral por parte de Glenat, la serie "Paracuellos", del que ya es considerado por todos (incluído el Ministerio de Cultura) uno de los maestros de la historieta española: Carlos Giménez.
Obra de inspiración en gran parte autobiográfica, la sensibilidad y el cariño con los que Giménez trata a todos esos niños hijos de la posguerra que pulularon por los hogares del "Auxilio Social", no puede por menos que conmovernos. Aquellos hijos de familias rotas, víctimas inocentes de la locura de la recién instaurada Dictadura Nacionalcatólica y del "Espíritu del Movimiento", cuyos testimonios recogió el autor a través de cientos de entrevistas, se nos muestran como fueron, con sus bondades y defectos, a través de pequeños flashes. El hambre, el dolor, las alegrías, la amistad, el odio, en definitiva, la supervivencia en aquellas terribles instituciones, con sus monjas mal encaradas y sus instructores falangistas de torta fácil, nos son revelados a través de una serie de personajes, perfectamente definidos en sus personalidades. El dibujo de base realista con ligeros toques de caricatura del autor de "Delta 99" es capaz de transmitir, con una aparente sencillez, el caudal de intensas emociones que el grupo de niños protagonistas experimenta a lo largo de su paso por estos siniestros centros de acogida.
"Paracuellos" nos recuerda, al fin y al cabo, que en nuestra guerra civil sí que hubo vencedores y vencidos (aunque algunos se empeñen en negarlo), y que los vencidos se llevaron, como siempre, la peor parte. Afortunadamente para nosotros, "Pablito Giménez", el alter ego del dibujante, consiguió ser de mayor eso que el decía que quería ser en las historietas de "Paracuellos", dibujante de tebeos, para contarnos a todos aquellos retazos vergonzosamente ocultos de nuestra historia reciente.